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El silencio, tu verdadera naturaleza

La práctica de Yoga está muy relacionada con el silencio, aun cuando nos encontremos en ambientes bulliciosos.

Florencia Siffo es profesora de Ayuryoga Vital

Existe un silencio interno que podemos conquistar con práctica y regularidad, para lograr una completa calma mental. ¿Querés saber más? Te comparto este ejercicio sencillo que podes poner en práctica diariamente. Te recomiendo probarlo luego de tu saddhana.



Silencio Visual

Te invito a sentarte en una postura cómoda que te permita mantener la columna erguida sin dificultad, cerrar los ojos apartando de la vista los estímulos externos y dejar que tu respiración fluya libremente. ¿Podés sentir la calma casi inmediata que va inundando todo tu cuerpo con cada exhalación?


Silencio Auditivo

Te propongo que lleves tu atención hacia adentro, percibendo el sonido del aire entrando y saliendo por tu nariz. ¿Escuchas el latir de tu corazón, su ritmo, su cadencia? ¿Y los sonidos orgánicos de los procesos internos de tu biología? ¿Podes percibir la sangre fluyendo por las venas, incansablemente? Te invito a traer tu atención hacia los sonidos internos de tu cuerpo.



Te invito a explorarte en tu silencio.


El silencio y la práctica de Yoga


Silencio Corporal

Exhalando, imaginá que la energía baja hasta los dedos de tus pies y los relaja por completo, cortando el vínculo nervioso que lleva sus sensaciones a tu mente. Con la siguiente exhalación, desconectate completamente de la sensación de tus pies y continuá el recorrido ascendente de relajación hasta llegar a la cabeza. Sentí relajado todo el cuerpo, que permanezca en silencio y no interrumpa tu práctica introspectiva.


Silencio Mental

Enseguida se agolpan los pensamientos queriendo tomar el control de la situación. No te preocupes, el Yoga nos provee de herramientas para disciplinar la mente y dirigirla hacia donde queremos. Te propongo repetir mentalmente un mantra: inhalo HAM, exhalo SA. Poné toda tu atención en coordinar #respiración y #mantra.


Silencio

Naturalmente, cuando hayas alcanzado plena concentración y no haya distracciones, habrás logrado un estado meditativo. En ese espacio íntimo de tu ser en comunión con la universalidad, sos completamente libre. No hay limitaciones ni dificultades. Esa es nuestra verdadera naturaleza y el Yoga la herramienta que nos permite desarrollarnos plenamente.




Florencia Siffo es profesora de Ayuryoga Vital, miembro de Comunidad Lulea y este artículo también fue publicado en el blog de Lulea en enero de 2021.



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